Conseguir una hipoteca que cubra el 90% del precio de la vivienda se está convirtiendo en una excepción. En el mercado hipotecario actual, la banca está apretando cada vez más el porcentaje financiado, obligando a muchos compradores a aportar más ahorro del previsto, incluso cuando los ingresos son suficientes.

Este cambio no responde a una sola causa, sino a una combinación de factores que están redefiniendo cómo se concede la financiación inmobiliaria.

Por qué los bancos están financiando menos porcentaje

En los últimos meses, las entidades han reforzado su política de prudencia. Aunque el Euríbor se mantenga estable, los bancos están priorizando:

  • Reducir el riesgo de la operación.
  • Ajustar la financiación al valor real del inmueble.
  • Protegerse ante posibles escenarios económicos adversos.

El resultado es un mayor número de hipotecas concedidas en el entorno del 70% u 80%, dejando el 90% para perfiles muy concretos.

El papel clave de la tasación

Uno de los factores que más influye en este endurecimiento es la tasación. Los bancos calculan el porcentaje financiado sobre el menor valor entre precio de compra y tasación, lo que hace que:

  • Una tasación ajustada reduzca automáticamente la financiación.
  • El comprador tenga que aportar más ahorro aunque el precio sea “razonable”.
  • Operaciones inicialmente viables se queden cortas de financiación.

Este punto está bloqueando muchas hipotecas, especialmente en zonas donde los precios han subido más rápido que las valoraciones.

A quién afecta más este cambio

El endurecimiento del porcentaje financiado está impactando sobre todo en:

  • Compradores de primera vivienda.
  • Jóvenes con ahorro limitado.
  • Operaciones con financiación elevada.
  • Personas que confiaban en llegar al 90% sin avales.

Para estos perfiles, reunir la diferencia puede retrasar o incluso frustrar la compra.

Por qué el 90% ya no es “lo normal”

Durante años, muchos compradores asumieron que el 90% era una referencia habitual. Hoy, sin embargo:

  • Los bancos consideran el 80% como estándar.
  • El 90% se reserva a perfiles muy solventes.
  • Se exige más estabilidad, ahorro adicional o garantías.

Esto no significa que haya desaparecido, pero sí que ya no es la opción por defecto.

Qué conviene revisar antes de pedir hipoteca

Antes de iniciar el proceso, conviene:

  • Calcular el ahorro real disponible más allá de la entrada.
  • Tener en cuenta todos los gastos asociados a la compra.
  • Analizar distintos escenarios de financiación.
  • Comparar qué porcentaje ofrece cada banco según el perfil.

Anticiparse a este cambio evita sorpresas cuando la operación ya está avanzada.

Resumen: más ahorro, más planificación

La banca está endureciendo el porcentaje financiado como parte de una estrategia de mayor control del riesgo. Llegar al 90% de hipoteca es posible, pero cada vez menos habitual y más condicionado al perfil del comprador y a la tasación.

Para quienes planean comprar vivienda, entender este nuevo escenario es clave para ajustar expectativas, preparar mejor el ahorro y tomar decisiones con mayor margen.

Analista hipotecario y financiero
Fernando Hierro

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