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Comprar vivienda con pareja sin casarse: qué pasa con la hipoteca si uno gana mucho más que el otro

Si compras casa con tu pareja sin casaros y uno gana el doble que el otro, el banco, Hacienda y el juez tienen reglas distintas. Esto es lo que nadie te explica antes de firmar.

Por Fernando HierroPublicado el · 7 min lectura · 1.417 palabras

Lo esencial

Si compras casa con tu pareja sin casaros y uno gana el doble que el otro, el banco, Hacienda y el juez tienen reglas distintas. Esto es lo que nadie te explica antes de firmar.

  • →El banco hace dos análisis, no uno
  • →Qué significa ser cotitular al 50 % cuando los ingresos no son iguales
  • →Cuándo el banco rechaza al que gana menos (y cómo evitarlo)
  • →Si os separáis: quién paga qué y quién se queda el piso

Cada vez más parejas compran casa en España sin estar casadas. Firman la hipoteca juntos, pagan a medias y asumen que, si algún día se separan, se divide todo por la mitad. Ese supuesto es, en muchos casos, un error que cuesta decenas de miles de euros.

Si tú ganas 3.500€ al mes y tu pareja gana 1.200€, el banco no os ve igual. Y la ley tampoco.

El banco hace dos análisis, no uno

Cuando una pareja sin casarse solicita una hipoteca, el banco evalúa la operación de dos formas simultáneas: como unidad (ingresos conjuntos) y como individuos (qué pasaría si uno desaparece).

Esto tiene una consecuencia práctica que pocos conocen: si los ingresos de uno de los dos pesan poco en el total, el banco puede proponer que figure solo como avalista, o dejarlo fuera de la operación.

Imagina a Pablo, 34 años, y Marta, 31, que quieren comprar un piso en Valencia por 220.000€. Pablo gana 3.200€ netos. Marta, 1.100€. El banco les aprueba la hipoteca, pero con una condición: solo Pablo como titular. Marta no aparece en la escritura.

Resultado: si Marta paga la mitad de la cuota cada mes, no es propietaria de nada. Legalmente, el piso era solo de Pablo.

Esto ocurre más de lo que parece. Y tiene solución, pero hay que pedirla antes de firmar.

Qué significa ser cotitular al 50 % cuando los ingresos no son iguales

Si el banco os acepta a los dos como titulares, los dos respondéis de toda la deuda de forma solidaria: el banco puede reclamar la cuota entera a cualquiera de los dos. Pero la propiedad sí puede dividirse de otra forma.

En la escritura de compraventa podéis establecer un porcentaje de copropiedad diferente al 50/50. Por ejemplo: 60/40 o 70/30, en función de quién pone más dinero en la entrada o quién asume más cuota.

Esto tiene tres efectos importantes:

  1. Fiscal: si uno aporta más y no queda reflejado, Hacienda puede interpretar que hay una donación encubierta entre los dos. Y en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (Ley 29/1987) la pareja no casada tributa como un extraño, salvo en las comunidades que equiparan al cónyuge la pareja de hecho inscrita.
  1. En caso de separación: si el piso está al 50/50 pero uno ha pagado el 70 % de la hipoteca, el que ha pagado más no recupera automáticamente esa diferencia. Necesita demostrarlo con documentos y, si hay conflicto, con un abogado.
  1. En caso de venta: la ganancia patrimonial que declara cada uno en el IRPF se calcula sobre su porcentaje de propiedad, no sobre lo que realmente pagó.

La tasación del piso fija el valor de partida. El porcentaje de propiedad fija cuánto vale la parte de cada uno. Si esos dos números no están bien calibrados desde el principio, el problema llega después.

Cuándo el banco rechaza al que gana menos (y cómo evitarlo)

El banco no rechaza por capricho. Rechaza porque su modelo de riesgo detecta que, si el titular principal pierde el empleo, el otro no puede sostener la cuota solo.

Para una hipoteca de 180.000€ a 25 años a un tipo fijo de ejemplo del 2,5 % TIN (los tipos vigentes de cada banco, en el ranking de hipotecas fijas), la cuota ronda los 807€/mes. Si Marta gana 1.100€ netos, esa cuota representa el 73 % de sus ingresos. Los bancos no suelen financiar a quien tendría una cuota hipotecaria por encima del 35 % de sus ingresos individuales.

Hay tres formas de resolver esto:

Opción 1: Avalista. Los padres de Marta avalan la operación. El banco acepta. Pero el avalista asume la deuda completa si ninguno de los dos puede pagar. Es el avalista quien más arriesga.

Opción 2: Ajustar el porcentaje de propiedad. Pablo es propietario al 80 %, Marta al 20 %. Ojo: eso reparte la casa, no la deuda. Si los dos firman el préstamo, los dos siguen respondiendo de toda la hipoteca ante el banco.

Opción 3: Ampliar el plazo. A 30 años, la cuota baja a unos 711€/mes. El esfuerzo de Marta baja al 65 %, casi el doble del 35 % que se toma como tope: ampliar el plazo, por sí solo, no resuelve el problema.

Si quieres saber exactamente cuánto puedes pedir según vuestros ingresos combinados, la calculadora de cuánto puedo pedir hace ese cálculo en segundos.

Si os separáis: quién paga qué y quién se queda el piso

Aquí es donde más dinero se pierde. Y donde más discuten los abogados.

Una pareja sin casarse no tiene régimen económico matrimonial. No hay gananciales, no hay separación de bienes automática. Lo que hay es copropiedad ordinaria, regulada por el Código Civil.

Esto significa que, si os separáis y no llegáis a un acuerdo, cualquiera de los dos puede pedir la división de la cosa común (acción de división). El juez puede ordenar la venta del piso en subasta pública si no hay acuerdo de compra entre vosotros.

Lo que muchos no saben: el banco no os separa de la hipoteca automáticamente. Aunque el juez diga que el piso es de Pablo, Marta sigue siendo cotitular de la deuda hasta que el banco acepte formalmente una subrogación o se cancele la hipoteca original.

Eso puede tardar meses. Y durante ese tiempo, si Pablo no paga, Marta aparece en el CIRBE (la central de riesgos del Banco de España) como deudora. Lo que puede impedirle pedir otra hipoteca o cualquier crédito.

El proceso para sacar a alguien de una hipoteca sin casarse es prácticamente idéntico al del divorcio. Puedes leer cómo funciona en detalle en nuestra guía sobre hipoteca y divorcio, que cubre exactamente este proceso legal paso a paso.

El documento que deberíais firmar antes de comprar

Se llama pacto de convivencia o contrato de pareja de hecho, y en España tiene validez legal aunque no estéis registrados como pareja de hecho.

En ese documento podéis establecer:

  • Quién paga qué porcentaje de la hipoteca
  • Qué pasa si uno deja de pagar
  • Cómo se valora la aportación extra de uno si el otro no puede pagar temporalmente
  • Qué ocurre con el piso si la relación termina (opción de compra preferente, plazo para vender, precio de referencia)

No lo exige el banco. No lo exige el notario. Pero puede ahorraros un juicio.

Uno deja de pagar

Sin pacto de convivencia El otro asume o impaga
Con pacto de convivencia Protocolo acordado

Separación

Sin pacto de convivencia División judicial o subasta
Con pacto de convivencia Procedimiento pactado

Uno quiere vender, el otro no

Sin pacto de convivencia Acción de división (juez)
Con pacto de convivencia Plazo y precio definidos

Aportaciones desiguales

Sin pacto de convivencia Difícil de demostrar
Con pacto de convivencia Documentado desde el inicio

Antes de retomar la búsqueda: el contexto de tipos

El contexto de tipos es relevante: la media mensual del Euríbor subió al 2,954 % en agosto de 2026, desde el 2,855 % de julio (Banco de España). Eso encarece las hipotecas variables respecto a hace unas semanas. Los tipos fijos, variables y mixtos que publica cada banco, con su TAE y fecha, están en el comparador de hipotecas.

Si estáis valorando una hipoteca variable, tened en cuenta que el Euríbor ha repuntado: una hipoteca a Euríbor + 0,55 % implicaría hoy un tipo inicial del 3,504 % con la media de agosto. Esto no significa que la variable sea peor a largo plazo, pero sí que el ahorro inicial que antes justificaba elegirla es ahora menor. Para una pareja con ingresos desiguales, la previsibilidad de la cuota fija puede ser especialmente valiosa.

Lo que haríamos nosotros en hipotecas.me

Si estáis en esta situación ahora mismo, antes de firmar nada, haced tres cosas:

Primero: Pedid al banco que os explique por escrito cómo queda cada uno en la FEIN (la Ficha Europea de Información Normalizada, el documento oficial que resume las condiciones de la hipoteca). Ahí aparece quién es titular y en qué proporción.

Segundo: Acordad por escrito el porcentaje de propiedad real antes de ir al notario. Si uno aporta más entrada, que quede reflejado en la escritura de compraventa. Eso evita problemas fiscales y facilita una posible separación futura.

Tercero: Consultad con un intermediario hipotecario antes de ir al banco. No para que os venda nada, sino para saber qué perfil tiene cada uno y cómo estructurar la operación para que el banco no excluya al que gana menos.

Puedes empezar con nuestro estudio gratuito, donde analizamos vuestra situación concreta y os explicamos cómo plantear la operación a los bancos.

Comprar juntos sin casaros no es un problema. El problema es firmar sin entender lo que estáis firmando.

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Sobre este contenido

Fernando Hierro
Fernando Hierro

Editor de contenidos hipotecarios

Publicación: 3 de julio de 2026

Última actualización: 27 de septiembre de 2026

Esta página tiene un enfoque informativo y editorial. Explica cómo suelen funcionar las condiciones hipotecarias descritas y qué conviene revisar, sin prometer resultados ni sustituir el análisis de una entidad financiera.

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